• 06/08/2017
En una emotiva ceremonia, esta mañana se realizó frente a la sede central del Instituto Provincial de Salud de Salta, en España 782, la colocación de una placa de cerámica en homenaje a Carlos Enrique Mosca Alsina.
A 41 años de su desaparición, homenajearon a un empleado del IPS secuestrado en la dictadura
Se trata de un joven estudiante de Abogacía que trabajó como empleado administrativo de la obra social y que, el 4 de agosto de 1976, fue secuestrado cerca de su casa y desde entonces se encuentra desaparecido. La actividad fue organizada por la Asociación de Derechos Humanos Lucrecia Barquet con el apoyo del Ministerio de Derechos Humanos y Justicia de la provincia y el acompañamiento de las autoridades del IPS.
El momento más emotivo del homenaje se produjo cuando la hermana del joven desaparecido, Sonia Mosca Alsina, hizo uso de la palabra para agradecer a los organizadores del acto y recordar la figura de su hermano, "siempre con una enorme sonrisa”. "Aunque me trae mucha angustia recordar el pasado, con la compañía de los amigos de mi hermano, mis amigos y nuestra familia, este homenaje nos fortalece”, aseguró; y concluyó su discurso lanzando un beso al cielo.
Previamente Nora Leonard, presidenta de la Asociación, explicó el contexto histórico de la desaparición del joven estudiante y trabajador; y defendió la lucha de la institución que conduje para que se logre verdad y justicia respecto de los terribles delitos de la última dictadura. Distintos referentes de organismos de derechos humanos leyeron además diferentes cartas de compañeros de trabajo y la última novia de Carlos Enrique Mosca Alsina, cargadas de recuerdos y emoción.
En el acto participaron el presidente del IPS, Martín Baccaro; el director Ejecutivo del IPS, Fernando Alesanco y el director del IPS, Daniel Pérez; además del secretario de Derechos Humanos, Federico Uldry; el subsecretario de Promoción y Protección de Derechos, Ricardo Nioi; junto a familiares y amigos de la familia Mosca Alsina y organizaciones de Derechos Humanos. La actividad forma parte del programa Baldosas por la Memoria que comenzó en 2014, puesto en marcha por la Comisión Provincial de la Memoria integrada por organismos de derechos humanos y la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia.